Existe un nivel óptimo de activación emocional para rendir bien. El exceso de estrés bloquea el aprendizaje y la memoria, mientras que la falta de estímulo reduce la motivación. Gestionar emociones es clave para sostener resultados en el tiempo.
Mini caso genéricoUn equipo sometido a presión constante comienza a cometer errores simples. Al ajustar cargas y ritmos, recupera foco y desempeño.
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