Se revisará de qué forma podemos capacitar a las personas por competencias. ¿Te has fijado que cada persona tiene un estilo distinto de aprender?, en función de esto tendrías que desarrollar los talleres, cursos, seminarios, etc.
Será de gran ayuda que verdaderamente le haga sentido a la persona y pueda rescatar información valiosa para aplicar en la vida real. Hay personas a las que les resulta más fácil aprender observando porque los colores o las fotografías les ayudan a educarse más fácilmente, mientras que otros asimilan mejor leyendo y estudian de esa forma.
Lo cierto es que no hay una forma de aprendizaje única, sino que cada uno de nosotros suele sentirse más cómodo con un estilo de enseñanza u otro.
Vamos a ver los distintos modos que existen:
Activos: los estudiantes que prefieren el estilo de aprendizaje activo disfrutan de nuevas experiencias, no son escépticos y poseen una mente abierta. Les importa aprender, les gusta, son curiosos y además en el proceso de interacción preguntan mucho. Los vas a identificar porque verdaderamente se sienten atraídos, además, pueden pedirte que les compartas información adicional que no entendieron, esto les permitirá incrementar su nivel de aprendizaje. Son muy inquisitivos, pero esto es bueno porque ellos tienen un estilo muy orientado a verdaderamente mantenerse en parte de la formación.
Reflexivos: observan las experiencias desde distintos ángulos, también analizan datos, reflexionan mucho acerca de lo que están escuchando y además te piden que por favor pongas este elemento en cuestiones que se hayan vivido. Les gusta sacar conclusiones y también hacen preguntas directas, de sustancia. Generalmente suelen ser inquisitivos, analizan cada cosa que se dice y la ponen en práctica, para verdaderamente rescatar aquello que asimilaron. Pueden llevarse este elemento de aprendizaje durante varios días, les gusta mucho hacer análisis de lo que aprendieron.
Teóricos: suelen ser de personalidad perfeccionista, son analíticos y les gusta sintetizar. Buscan integrar los hechos en teorías coherentes, no les agrada dejar cabos sueltos, son racionales y procuran aprender de la parte objetiva. Casi no se basan en emociones, sino más bien en soluciones o resultados, y suelen preguntarse si aquello que se está aprendiendo, verdaderamente va a tener un resultado y cuál es el punto para llegar a él.
Pragmáticos: son prácticos y necesitan corroborar sus ideas, son realistas a la hora de tomar decisiones y resolver una cuestión. Orientan su aprendizaje hacia la necesidad de dar respuestas a problemas concretos. Para ellos es muy importante validarlo, aplicarlo, volverlo a aplicar y sacar las dudas para rescatarlas y llevarlas a la siguiente sesión para entender donde estuvo el fallo. Les gusta salir y emplearlo inmediatamente, esto les ayuda en verdad a afianzar el conocimiento y corroborarlo.
Lógico matemático: prefieren emplear la lógica y el razonamiento, en lugar de contextualizar, utilizan esquemas y les gustan los mapas mentales. Se relacionan principalmente con lo que les hace sentido, con aquello que es un número, que tiene presupuesto, que es lógico, y te van a ayudar mucho a establecer cosas de uno más uno.
Social interpersonal: llamado también grupal, es característico de aquellas personas que prefieren actuar con los demás siempre que pueden. Estos individuos tratan de compartir sus conocimientos, trabajan en equipo, les gusta hablar, charlar, discutir sobre un tema, ver varios puntos de vista, escuchar a otros e interactuar. Son muy sociables y se enriquecen con el trabajo colaborativo.
Aprendizaje visual: asimilan muy bien las imágenes, no les gustan los prospectos, prefieren las fotografías y los colores. Les gusta que les instruyan a través de distintas formas, son orientados a ver y aplicar, a observar y saber cómo se hace.
El solitario intrapersonal: también llamado individual, es característico de aquellos que prefieren la soledad y la tranquilidad para estudiar. Generalmente se basan en sus propios conceptos y les gusta mucho la introspección, pero hay que invitarlos a trabajar en equipo, porque si no, se quedarían cortos con respecto a competencias.
Aural auditivo: estos estudiantes aprenden mejor cuando escuchan, por ejemplo, en las discusiones, debates, o simplemente con las explicaciones de un profesor. Es muy raro encontrar este tipo de estudiantes, ya que a ellos les gusta mucho más focalizar a través del oír, prestan mucha atención y tienen un alto sentido de escucha activa.
Verbales —lectura y escritura—: también conocido como aprendizaje lingüístico, es característico de aquellos que estudian mejor leyendo y escribiendo, les gustan mucho los apuntes de elaboración de procesos, códigos, etc. No solo se quedan con la información que tienen, generalmente van por más, así que le puedes compartir más información.
Lo principal de cada modo es su aplicación, si no les hace sentido para usar en su vida real, no les importará, lo que significa que tu modelo de capacitación por competencias tiene que ser sumamente práctico, que pueda tener un resultado tangible en el puesto de trabajo que se realiza, si no es así, vas a tener mucha dificultad para que la gente preste atención y verdaderamente rescate información.
Por eso las herramientas de gestión que nosotros proponemos son poderosas, ya que te ayudan muchísimo a desarrollar justamente esas conductas observables en el día a día.
Pero el estilo que nosotros vamos a ocupar está enfocado más en la andragogía, —que significa enseñanza de adultos— y se basa en cinco principios básicos:
El aprendizaje es un proceso voluntario.
La responsabilidad aumenta el aprendizaje.
El aprendizaje se basa en conocimientos existentes.
El aprendizaje va de lo simple a lo complicado.
Cada persona aprende a su propio ritmo.
Es muy importante que dentro del proceso de aprendizajegeneremosexperiencias y conocimientos, necesidad constante de saber si aquello da resultados, y sobre todo, soluciones prácticas a problemas cotidianos. Entonces basa tu formación en herramientas de gestión útiles que sean prácticas, simples y que además se puedan aplicar en el día a día, y te permitan por supuesto, diagnosticar en qué nivel se encuentra.
Recuerda que el conocimiento y la experiencia serán algo fundamental, cada adulto tiene un caudal de conocimientos y habilidades producto de su experiencia, cualquier modelo educativo que ignore o devalúa la experiencia será percibido como rechazo por la propia identidad del adulto. Si las anteriores experiencias de aprendizaje fueron buenas, su actitud tenderá a ser optimista y colaboradora, de lo contrario, vas a encontrar altos niveles de resistencia a la capacitación, por eso tu diseño instruccional tiene que ir sumamente orientado a la practicidad y la aplicación de las conductas.