Aquí está el problema concreto, sin rodeos.
Cuando un consultor con veinte años de experiencia responde una pregunta sobre su área, no está respondiendo desde el promedio de lo que existe en internet. Está respondiendo desde sus dos décadas de casos reales. Desde los patrones que aprendió en industrias específicas. Desde los errores que cometió y los que vio cometer. Desde los matices que nadie documenta porque solo se aprenden operando el sistema durante mucho tiempo.
Eso no está en internet.
Parte de eso ni siquiera está escrito en ningún lugar.
La expertise vive en el contexto acumulado — en la intersección entre el conocimiento público y la experiencia específica de alguien que operó en un dominio real.
ChatGPT no conoce tu metodología.
No habla con tu voz.
No tiene el contexto de tu cliente específico.
No sabe qué problemas resuelven tus soluciones mejor que las alternativas, qué advertencias son críticas en tu dominio, ni cuál es el marco conceptual desde el que operas.
Puede generar algo que suene plausible. Pero eso no es transferir expertise — es simular expertise desde el promedio.
La IA genérica no escala expertise.
Escala mediocridad.