“En medio de mercados laborales ajustados y una desaceleración en el crecimiento de la productividad, Europa y Estados Unidos enfrentan cambios en la demanda laboral, impulsados por la inteligencia artificial y la automatización. Nuestro modelo actualizado del futuro del trabajo encuentra que la demanda de trabajadores en profesiones relacionadas con STEM (por sus siglas en inglés Science, Technology, Engineering and Math), atención médica y otras profesiones altamente calificadas aumentaría, mientras que la demanda de ocupaciones como trabajadores de oficina, trabajadores de producción y representantes de servicio al cliente disminuiría.» Para 2030, en un escenario de adopción de punto medio, hasta el 30% de las horas trabajadas actuales podrían automatizarse, aceleradas por la IA generativa (gen AI). Los esfuerzos para lograr emisiones netas cero, una fuerza laboral que envejece y el crecimiento del comercio electrónico, así como el gasto en infraestructura y tecnología y el crecimiento económico general, también podrían cambiar la demanda de empleo”.
Así empieza el informe A New Future of Work: The Race to Deploy AI and Raise Skills in Europe and Beyond, del McKinsey Global Institute, publicado en mayo de 2024.19 Es un tema que nos tiene a todos pensando: las repercusiones de la velocidad de adopción de la IA en el escenario laboral. Con la IA involucrada en la solución tanto de tareas simples y cotidianas como de complejos procesos científicos e industriales, los empresarios tendremos que apostar por reentrenar y mejorar las habilidades de nuestros equipos, incluidas las emocionales, pues lo que se viene es una carrera a muerte.
Sin duda, se necesitará un aumento en habilidades sociales, emocionales y de pensamiento crítico, además de fortalecer las competencias tecnológicas en áreas como análisis de datos avanzados. Pero sobre todo, tanto empresarios como gobiernos tendremos que estar muy atentos al impacto en los trabajadores que pueden ser sustituidos para invertir en su capacitación y transición hacia nuevos oficios, pues si bien la compensación económica puede incrementarse para los trabajadores calificados que logren adaptarse al cambio, para los roles vulnerables a la automatización representará un gran reto que los puede llevar al desplazamiento laboral.
Y el ritmo al que se está produciendo esta transición no nos dará pausa. Según varias estimaciones, para 2024, entre el 70% y el 80% de las empresas en economías desarrolladas estaban ya integrando herramientas de IA en alguna capacidad, especialmente en sectores como tecnología, salud, finanzas, comercio y manufactura, donde está respaldando tareas como la automatización, el análisis de datos, el compromiso con los clientes y la realización de modelos predictivos.20 Solamente en marketing se calcula que el 44% de las empresas estaba utilizando la IA para crear contenido.21
Si, como lo dice el informe de McKinsey, por cuenta de la acelerada carrera que nos ha impuesto la IA generativa, Europa podría requerir hasta 12 millones de transiciones laborales para 2030 (el doble de la tasa previa a la pandemia), el tamaño del desafío que se nos avecina es descomunal y, sin duda, nos está convirtiendo en otros.