La generación P, de pandemials



Siempre que hablamos de una generación nos referimos a un grupo de personas con la misma edad o que comparten una característica común entre sí, por ejemplo, los baby boomers. Estos son aquellos nacidos después de la Segunda Guerra Mundial y hasta mediados de los años 60 y que, tras la devastación de la guerra, representaron la nueva esperanza demográfica y repoblaron el mundo con la ilusión de un mejor mañana. Yo soy uno de ellos, cerrando una generación y entrando en la otra.


Las generaciones suelen medirse por periodos de unas dos décadas y se las caracteriza por ser portadoras del sentido de una época. No sé si lo han visto o leído, pero muchos de los que sobrevivieron a la guerra, como es natural, fueron muy contenidos en sus gastos, al punto de que se les decía avaros, pero ellos lo explicaban como una manera de cuidar lo poco que tenían frente al temor de que pudieran perderlo todo en cualquier momento. En contraste, la siguiente generación, sus hijos, se lanzaron a un consumismo desbocado tratando de resarcir las privaciones de sus padres. A partir los años 80, sin embargo, las generaciones dejaron de medirse por periodos de tiempo y empezarían a definirse a partir del momento tecnológico que les tocó vivir.