Epílogo



La pandemia nos lo hizo ver claro: en ausencia de certezas, el vínculo humano —esa forma íntima y sostenida de estar con el otro— se volvió esencial. El engagement dejó de ser un concepto de marketing para convertirse en una clave de supervivencia emocional. Una manera de permanecer. De resistir. De seguir significando.


Es una manera de estar en el mundo. De comprometerse con algo que trasciende lo inmediato. De decir: esto me importa, y aquí me quedo. Es la raíz invisible que sostiene al árbol, la cuerda que, sin ser vista, nos mantiene atados al presente, a la vida, con una intención que va más allá de la mera supervivencia. Es lo que nos da, finalmente, sentido.

La emoción —tan usada en los últimos 60 años en las campañas para atraer clientes— es solo la chispa. Pero lo que verdaderamente sostiene una relación —entre marcas, entre personas, entre comunidades— es esa mezcla de presencia, coherencia y valor compartido que nos hace sentir parte de algo, el engagement. Que hoy, después de la pandemia, ya no es una herramienta más. Es el objetivo final. El nuevo endgame.


Antes del colapso global, muchos proyectos, marcas y personas vivían obsesionados con el crecimiento, la expansión, el volumen, el alcance. Todo tenía que ser más. Más rápido. Más visible. Más viral.


Pero el virus, invisible e implacable, nos dejó claro que no siempre gana quien llega más lejos. Que la carrera por llegar primero, muchas veces nos deja solos. Que lo que importa es lo que permanece.


Y lo que permanece no es lo más impactante, sino lo más conectado. Lo que logra crear raíces, lo que genera un sentido compartido. Es como la fe: no elimina el dolor, no evita la crisis, no garantiza la felicidad. Pero nos acompaña. Y como toda fe, se cultiva con constancia. Con gestos pequeños. Con presencia, incluso en la ausencia.


Porque el verdadero engagement no es ruido. Es eco. No busca deslumbrar, sino resonar. Es la huella que deja una voz cuando ya no está. La vibración que sigue moviéndose aun cuando todo parece en silencio. En un mundo saturado de estímulos fugaces y conexiones instantáneas, el eco del engagement auténtico nos recuerda que fuimos vistos, que fuimos tocados, que fuimos parte de algo.


Y en esa resonancia está la diferencia entre pasar y quedarse. Entre estar y pertenecer.

En un mundo que a veces parece girar sin sentido, donde lo inesperado puede romper cualquier plan, ese eco —ese reflejo del otro en uno mismo— es quizás lo único que nos sigue dando dirección.


El engagement no es la solución a todos los problemas, pero sí una respuesta más contemporánea a un mundo que clama: Somos otros.

No nos cura, pero nos sostiene.


No nos salva del dolor, pero nos recuerda que no estamos solos.

Y tal vez, en ese sostenernos unos a otros, en ese estar verdaderamente presentes, esté el nuevo sentido de vivir: no buscar certezas, sino vínculos que resistan incluso cuando todo lo demás se desvanece.

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Al mirar atrás y evocar la pandemia, lo natural es querer olvidar. Sin embargo, a algunos años de aquel tsunami que detuvo al mundo y nos obligó a enfrentarnos con nosotros mismos, aquí seguimos. Y no queda más que reconocerlo: ese sacudón, para el que nadie estaba preparado, nos cambió. Fue el punto de partida de la transformación sociocultural más rápida y masiva de nuestra época. Un gran reinicio, un verdadero reset.

Ese cimbronazo nos enseñó que nada estaba escrito en piedra y marcó el comienzo de una era de incertidumbre —la de lo desconocido, the unknown— que puso a prueba nuestra capacidad de adaptación. Nuestra lucha por sobrevivir prevaleció y nos hizo resilientes. Aprendimos a hacerle frente a la adversidad a velocidad récord y de ese vértigo nacieron nuevas formas de relacionarnos, de estudiar, de trabajar, de atender nuestra salud, de consumir.

Asumimos el cambio como una oportunidad y comprendimos que la comunicación debía ser emocional, auténtica y profunda, porque nadie se salva solo. También entendimos que una conexión genuina solo podía darse en un escenario común, guiado por un propósito compartido, y que la tecnología estaba llamada a ser un medio al servicio de ese fin, nunca el fin en sí mismo.

Para reflexionar sobre el antes y el después, Sergio Roitberg entrevistó a más de cien expertos y líderes en educación, neurociencia, sociología, negocios, finanzas, tecnología e inteligencia artificial. Con ellos intentó poner en palabras lo que nos pasó pero, sobre todo, descifrar qué cambió y qué permanece tras el estremecimiento global más profundo de las últimas décadas: una revolución que apenas comienza.


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SERGIO ROITBERG



Es emprendedor y estratega de comunicación con más de tres décadas de trayectoria internacional. Fundador y presidente de Newlink, ha liderado la expansión de la firma desde su origen en Miami hasta convertirla en una consultora global con presencia en múltiples países.

Con una visión innovadora, desarrolló la filosofía del Pensamiento Orbital, un modelo que propone la reconversión del target a un superpoderoso actor empoderado, y que la única forma de conectar los desafíos es encontrar el propósito compartido como ADN para conseguir el tan deseado engagement. Bajo esta visión, Roitberg ha guiado a empresas internacionales, gobiernos y organizaciones a repensar su comunicación, su propósito y su impacto en un mundo en constante cambio.

Su carrera comenzó en el periodismo, trabajando para medios líderes en Argentina, Estados Unidos y América Latina. Allí cultivó su pasión por contar historias que inspiran y transforman, una pasión que trasladó al mundo corporativo para ayudar a marcas y líderes a conectar con sus audiencias de manera auténtica y estratégica.

Como conferencista y mentor, comparte su experiencia y visión en foros internacionales, impulsando conversaciones sobre innovación, liderazgo y la fuerza transformadora de las ideas. Su trabajo y su filosofía han inspirado a miles de profesionales a pensar más allá de lo lineal, a romper moldes y a generar cambios con propósito.

Foto del autor: © Rosario Recondo


Roitberg, Sergio

Somos otros / Sergio Roitberg. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Conecta, 2025.

(Conecta)

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-631-6761-01-9

1. Autoayuda. I. Título.

CDD 158.1

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Diseño de tapa: Nicolas Prevettoni / Lucas Gargiulo / Newlink

Edición en formato digital: noviembre de 2025

© 2025, Penguin Random House Grupo Editorial, S. A.

Humberto I 555, Buenos Aires

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ISBN 978-631-6761-01-9

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