"El aprendizaje no ocurre en la silla. Ocurre en la vida." — John Dewey
Piensa en cuánto tiempo del día tienes disponible para leer.
No para revisar el teléfono, no para consumir contenido de redes, no para correos. Para leer de verdad: sentado, con concentración, con el libro en las manos.
Si eres honesto, probablemente sean 20, 30, quizás 45 minutos al día. En los días buenos.
Ahora piensa en el tiempo que sí tienes, pero donde leer es imposible: manejando, caminando, entrenando, cocinando, haciendo labores que no requieren atención cognitiva intensa. Tiempo donde tu mente está parcialmente libre pero tus manos y tus ojos están ocupados.
Para la mayoría de las personas, ese segundo bloque es tres o cuatro veces más grande que el primero.
El podcast entendió esto hace dos décadas. Llevó el conocimiento al espacio donde la gente realmente tiene tiempo — y por eso creció hasta convertirse en una industria de más de 4 millones de programas activos con más de 500 millones de oyentes en el mundo, según Edison Research.
El problema es que el podcast solo va en una dirección.
Puedes escucharlo. No puedes preguntarle.