Cuando Human Kinetics me pidió en 2002 que escribiera un libro sobre entrenamiento funcional, el término todavía generaba suspicacia. Hoy lo encontrarás en la boca de cualquier entrenador del mundo. El problema es que «funcional» se ha convertido en una palabra tan manoseada que ya casi no significa nada.
Este libro intenta devolverle el significado.
El entrenamiento funcional no es entrenarse sobre una pelota de bosu ni hacer sentadillas con los ojos cerrados. Es un sistema de entrenamiento que parte de una pregunta simple y exigente: ¿transfiere esto al movimiento real del deporte? Si la respuesta es no, el ejercicio —por mucho que queme, por mucho que guste— no merece el tiempo del atleta.
Durante décadas, el mundo del fitness confundió el músculo visible con la capacidad atlética. Construimos atletas fuertes en el gimnasio que se lesionaban en el campo. Enseñamos a los deportistas a aislar músculos cuando los músculos nunca trabajan aislados. Ignoramos las articulaciones que necesitaban movilidad y sobreentrenamos las que necesitaban estabilidad.
El entrenamiento funcional aplicado a los deportes es mi intento de corregir eso. A través de once capítulos que cubren desde el análisis de las demandas del deporte hasta los programas completos de periodización, presento el sistema que hemos usado en Mike Boyle Strength and Conditioning para desarrollar a atletas de todos los niveles — desde juveniles hasta campeones de la NHL, la MLB y los Juegos Olímpicos — sin sacrificar su salud para conseguir rendimiento.
Este libro es para entrenadores y preparadores físicos que quieren resultados en el campo. Para atletas que entrenan con propósito. Y para cualquier persona que alguna vez se haya preguntado si hay una forma más inteligente de hacerlo.
La hay. Y está aquí.