Capítulo 8: Fat burning



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La eficiencia metabólica es la capacidad de quemar grasa como combustible primario a intensidades bajas y medias, reservando el glucógeno para los esfuerzos de alta intensidad donde es insustituible. La mayoría de los atletas amateur son glucosa-dependientes: sin carbohidratos, se acaban. El atleta metabólicamente eficiente tiene un tanque de grasa de 80,000 kcal disponibles en todo momento.


Cómo desarrollarla: El protocolo central de Greenfield es el entrenamiento en ayunas en Zona 1–2: 2–3 sesiones semanales de 60–90 minutos consumiendo solo agua o café negro (sin carbohidratos). El cuerpo, sin glucosa disponible, activa las enzimas de oxidación de grasas. Con 6–8 semanas de entrenamiento en ayunas, la eficiencia metabólica mejora de forma medible.


Periodización de carbohidratos: Los carbohidratos no se eliminan — se periodizaran. Regla de Greenfield: carbohidratos solo cuando los necesitas (Zona 4–5 y competencias). Entrenamiento fácil, largo o técnico: en ayunas o con grasas. Esto preserva la sensibilidad a la insulina y enseña al cuerpo a usar el combustible correcto en cada intensidad.


El sedentarismo entre sesiones: Greenfield señala algo que pocos coaches mencionan: el sedentarismo entre sesiones de entrenamiento sabotea la sensibilidad a la insulina incluso en personas que entrenan 10+ horas semanales. Levantarse a mover cada 30–60 minutos durante la jornada laboral no es opcional — es parte del protocolo metabólico.



Cita: "The best race-day nutrition strategy starts six months before race day, not the morning of." — Ben Greenfield