El punto 3 destaca que la supervivencia y adaptación durante la pandemia dependieron en gran medida de las redes de apoyo que cada persona pudo activar. Estas redes incluyen la comunidad cercana, la ciencia que aporta conocimiento y soluciones, las instituciones que ofrecen respaldo y los vínculos personales que brindan soporte emocional. No se trata solo de resistir individualmente, sino de apoyarse en estos recursos colectivos para enfrentar la incertidumbre y el cambio. Reconocer y fortalecer estas redes es clave para una resiliencia efectiva y sostenible.