La idea central del libro es que el único objetivo real del entrenamiento para mejorar el rendimiento físico es aumentar la velocidad de ejecución ante la misma carga absoluta. Todo lo demás, como más potencia o fuerza explosiva, es consecuencia de esta mejora y no un fin en sí mismo. El libro enfatiza que para programar bien el entrenamiento de fuerza, primero hay que entender qué es realmente la fuerza y cómo medirla correctamente, destacando que la velocidad de ejecución es la variable clave que permite controlar en tiempo real la intensidad, fatiga y efecto del entrenamiento. En resumen, el libro propone un enfoque riguroso y conceptual para pensar y dosificar el entrenamiento de fuerza basado en la velocidad.