El 80/20 Running se basa en que muchos corredores no mejoran porque entrenan demasiado duro la mayor parte del tiempo, pasando mucho tiempo en una zona de esfuerzo moderado que no maximiza el desarrollo aeróbico ni mejora la velocidad eficientemente. El principio 80/20 propone mantener la mayoría del entrenamiento (80%) en una intensidad realmente fácil, donde se puede mantener una conversación cómoda, y concentrar la intensidad en un pequeño porcentaje (20%) de sesiones claramente definidas y duras. Esto permite mejorar consistentemente con menos fatiga y menor riesgo de lesiones. La clave está en medir correctamente la intensidad y evitar la zona “gris” de esfuerzo moderado que no aporta beneficios claros.