El principio 80/20 aplicado a la fotografía para atletas puede enfocarse en dedicar el 80% del esfuerzo a actividades que aseguren calidad constante y eficiencia, como preparar el equipo, seleccionar ubicaciones estratégicas y mantener una comunicación fluida con los atletas para capturar momentos naturales y frescos. El 20% restante se puede invertir en sesiones específicas de alta intensidad, como capturar fotos en momentos clave de la carrera (salida, llegada, sprints), donde la precisión y la creatividad son cruciales para destacar. Esta distribución permite optimizar recursos, evitar desgaste innecesario y maximizar el impacto visual de las imágenes, similar a cómo en el 80/20 Running se prioriza el entrenamiento fácil para mejorar la resistencia y se reserva la intensidad para momentos clave.