El entrenamiento funcional aplicado a atletas de la tercera edad se enfoca en replicar patrones de movimiento reales y necesarios para su actividad diaria y deportiva, priorizando la movilidad y estabilidad articular según sus necesidades. Busca mejorar la calidad del movimiento, prevenir lesiones y mantener la independencia funcional, trabajando principalmente con ejercicios multiarticulares e integrados que fortalecen el tren inferior de forma unilateral, equilibran empuje y tracción en el tren superior, y fortalecen el core para resistir movimientos no deseados. Todo esto se hace tras una evaluación funcional para evitar compensaciones y lesiones.

¿Quieres que te explique cómo adaptar estos principios a un plan específico para corredores mayores de 60 años, por ejemplo?