Con gusto, Victor. Aquí va.

En la primera semana tras una operación de menisco, el foco principal debe ser la recuperación sin forzar la articulación. Prioriza reposo relativo, control del dolor e inflamación, y movimientos suaves para mantener movilidad sin estrés. Evita cargas o ejercicios de fuerza intensos en la rodilla. La respiración controlada y la activación suave del core pueden ayudar a mantener estabilidad general sin comprometer la zona operada. Cuando avances, el entrenamiento funcional para el tren inferior debe centrarse en ejercicios unilaterales y controlados, respetando la técnica y evitando movimientos bilaterales que generen carga excesiva. La progresión debe ser gradual, priorizando siempre la calidad del movimiento y la estabilidad articular para evitar compensaciones y nuevas lesiones.