Hoy tuve el privilegio de estar con un recièn nacido Fue una emoción muy especial… ver al mismo tiempo la perfección y la fragilidad de un ser humano Pude cargarlo un rato hasta que se quedó dormido… Su peso, su olor, su suavidad… todo me llevó a un estado de reverencia y asombro que todavía traigo en mi corazón. Y al estar con él traté de hacerme muy consciente de mis pensamientos y sentimientos. Los bebés parecen estar dormidos o como si no comprendieran nuestras palabras Sin embargo, están conectándose con el mundo, y su percepción se incrementa cada día que pasa Así es como se sientan las bases de una conciencia. Es cierto que traemos lo nuestro al nacer Pero el niño pequeño no tiene remedio más que IMITAR Y ellos van a reflejar, van a interiorizar nuestro estado, Así es como aprendemos en los primeros tres años las tres facultades más importantes del ser humano: andar erguido, hablar y PENSAR Si, incluso aprendemos a PENSAR de nuestros padres y maestros Cuando yo escuché esto… Historia de mi alumna “Andrea”, de 4 años, que iba a tomar clases de natación en la misma alberca que mis hijos, y yo la vi en su clase mientras acompañaba a mis hijos en la suya. Al día siguiente, cuando llegó al salón, yo la estaba viendo cambiarse los zapatos y pensé al mismo tiempo: “Ay, tan linda ella, cómo nada, como una sirena, tan libre y tan pequeña que es…” Y para mi sorpresa, ella volteó y me dijo: “Nora, hoy no tengo natación, es mañana”.... Los niños EFECTIVAMENTE captan nuestros pensamientos, es literal\! Procuremos por eso ESTAR con toda nuestra presencia cuando estemos ante un niño. Y mientras más pequeños, más importante es esto. Que tengamos los menos distractores posibles Que estemos centrados, serenos, con pensamientos cálidos y confiados Yo entiendo que en estos tiempos es difícil vivir libre de preocupaciones o estrés Pero no me refiero a una vida artificialmente zen Me refiero a elegir con todo cuidado en qué enfocamos nuestra mente habitualmente , con qué nos distraemos cuando tenemos el tiempo, y sobre todo, qué hay en nuestra mente y nuestro corazón cuando estamos frente al bebé. Al ocuparnos activa y conscientemente de nuestros pensamientos, estaremos también abriendo la posibilidad de tener imaginación e inspiración. Es ganar-ganar… porque estamos cuidando el ambiente de nuestro hogar, pero también estamos protegiendo nuestro propio corazón del exceso de preocupaciones o de pensamientos sin sentido. Recuerda que los niños no son clarividentes… pero como si lo fueran\! Y esto no se limita a los bebés o a los primeros 3 años Esto es tan importante, que el dr. KIM JOHN PAYNE en su libro y su taller de Crianza con Simplicidad nos habla de esto como uno de los pilares para crear un ambiente protegido y nutritivo para nuestros niños: A cuál creen que me refiero? A Filtrar el mundo de la información de los adultos Si practicas el observar tus pensamientos y sentimientos frente a tus hijos, podrás también darte cuenta de la importancia de filtrar tus palabras, lo que compartes con ellos. Ellos no necesitan saber de los problemas de los adultos; es como dicen en el futbol americano, “rudeza innecesaria” Los protegemos de esa información para que sepan siempre que el mundo es bueno, y que los adultos que los cuidan están a cargo Gracias Julián, por el regalo de la reflexión … sobre el milagro de la vida Gracias a tus padres y tus abuelos por su gran entrega y amor A todos los padres… recordemos esos tiempos en los que nuestros hijos eran recién nacidos, y volvamos a encender el honor y el asombro que sentimos por haber sido elegidos por estos niños para traerlos al mundo.