2024-02-05 Ya lo hemos dicho… es posible ser padres firmes pero amorosos, sin ser severos, inflexibles, pero que nuestros niños nos hagan caso (nos obedezcan)\! Esto no solo es posible… es incluso un camino de desarrollo personal y crecimiento interior es algo que podríamos explorar por mucho tiempo. La clave es simple de resumir, pero no tan simple de llevar a cabo: ser cálido y amable pero firme en tu autoridad. Cada palabra de esa frase cuenta: càlido, amable… esas no son tan difíciles. “Firme” y “Autoridad” pueden sembrar duda en nuestra capacidad como padres. Pero yo te aseguro: cuando estás firme y claro en tu convicción de que tu instrucción es justa y razonable, y que se va a cumplir, estarás fortaleciendo tu conexión y relación con tu hija o hijo. Los niños se sienten seguros y de manera instintiva saben que están en manos amorosas. Uno de los primeros pasos y tal vez el más importante para lograr un cumplimiento saludable de las reglas es enseñarles esto: a controlar sus impulsos y retrasar la gratificación. Esto suena a una tarea gigante en este mundo de gratificación instantánea. Y lo es en términos de impacto, pero no lo es en cuestión de cómo lograrlo. Es más simple de lo que imaginas, y el resultado tiene reverberaciones en todas las etapas de la vida. Es un regalo: control de impulsos y retraso de la gratificación. La importancia de estos pilares de auto control fue el tema de un estudio bien conocido, el estudio del malvavisco o bombón Hace 45 años, cientos de chicos de 4 años pasaron por la prueba última de fuerza de voluntad. Los dejaron sentados, en un pequeño cuarto vacío, con un malvavisco u otra tentación deliciosa sobre una mesa y les dieron la opción: devorarse el dulce de inmediato o esperar 10 o 15 minutos para recibir dos. Los niños que lograron esperar inventaron maneras para distraerse solitos: cantaban, hablaban en voz alta consigo mismos, se tapaban los ojos, caminaban, jugaban con sus pies… una niñita incluso puso la cabeza sobre sus brazos y se relajó tanto que se quedó dormida\! Años más tarde, descubrieron que Los niños que lograron esperar 15 minutos tuvieron menos problemas con drogas, problemas de comportamiento, menos problemas de sobrepeso, mejores calificaciones. Para cualquier madre o padre, este sería el resultado que desearíamos para nuestros hijos. El padre que reconoce que su hija o hijo no tiene control de impulsos, puede anticipar que él o ella tendrá muchos retos en su vida futura. Podría sonar extraño, pero esta capacidad se debería desarrollar en los primeros años de vida. No solo PUEDEN, sino que ES el tema de esta etapa, de los primeros 7 a 9 años. La buena noticia es… que esto puede cambiar mientras siguen creciendo. Qué podemos hacer los padres para remodelar esta tendencia y que no sea un obstáculo para toda la vida? 1. Ayudarle a aceptar el esperar (no todo tiene que ser YA). Entrenarlos a esperar primero unos segundos, y poco a poco irlos incrementando, alabando y reconociendo su capacidad de espera. 2. Lo que más anhelan es tener nuestra atención plena: esto no es posible el 100% del tiempo, pero a una niña de 7 años le puedes decir: Cariño, no puedo jugar ahora contigo, pero el viernes nos vamos a ir juntas al parque por la tarde. Y lo cumples. Darles tiempo especial para ellos, tiempo de calidad, ya sea un rato al día o una vez a la semana, pero algo programado, prometido y cumplido\! Mucho de qué hablar sobre este tema 3. NO te distraigas con tu pantalla\! Nada puede ser más frustrante para los niños, pues les manda el mensaje de: Tú no eres tan interesante como mi pantalla. Lo peor es que después harán todo tipo de cosas para llamar tu atención, incluso si es mala atención (prefiero que me regañen a que me ignoren\!) 4. El cultivo del RESPETO y la CORTESíA son parte del control de impulsos. Todo de acuerdo a la edad, pero los niños pueden ir desarrollando las siguientes cualidades en secuencia: - Control de impulsos - Empatìa - Toma de perspectiva Estas tres cualidades les traerán un éxito sostenido en sus relaciones personales, en su trabajo, en toda su vida futura. Cómo lo logramos? La neurociencia nos da la respuesta. La primera cualidad que se debe desarrollar, la base de todas, es EL CONTROL DE IMPULSOS Cómo? AYudándolos a asumir y cumplir nuestras reglas No les pedimos Empatía, ni perspectiva a esta edad Esa clásica pregunta de ¿Cómo crees que se sintió tu hermanita cuando le derribaste la torre? Un niño de 3 años no sabe de qué le estás hablando ¿Sabes lo que esto significa, verdad? Que no tendrás postre esta noche Para un niño de 4 o 5 años, no hay conexión entre la torre y el postre. Finalmente, podemos cerrar con me tema favorito: el ritmo, la predictibilidad y la expectativa Cuando los niños SABEN qué sigue, se sienten seguros Hay un orden Hay un sentido del paso del tiempo Aprnden que hay un buen momento y un mal momento para cada cosa Y saben que siempre llegarà el buen momento, el momondo indicado para lo que quieren hacer, pues hay un orden de las cosas. “Ya sé que quieres jugar pelota, pero es hora de comer. Podemos salir por la tarde” “Ya no es hora de vestir a tu muñeca para una boda, es hora de lavarnos los dientes porque sigue el cuento que estamos leyendo sobre \_\_\_\_\_\_” Cuando tienen detalles más específicos de lo que hay que hacer, y tienen una instrucción lo suficientemente SIMPLE y FAMILIAR. (es hora de comer, es hora de lavarnos los dientes) Muchos problemas de disciplina surgen porque los adultos piensan que los niños tienen el mismo concepto abstracto que tenemos nosotros sobre el tiempo. Pero para ellos el tiempo pasa de manera distinta. Cuando comprendamos y sobre todo, cuando le demos estructura a ese tiempo, muchas transiciones serán más fáciles, y nos vamos a poder relajar y difrutar más