2021-04-26 Las tres etapas de la disciplina Límites… tipo de límites: límites físico pueden ser muy variados… igual en la disciplina Hay tantas ocasiones en las que damos gracias por un límite.. Porque sabemos que nos protege, nos muestra el camino. Como en la carretera: cuando vas manejando de noche o con lluvia, y ves los postes que te indican por dónde va el camino… o cuando hay una malla, porque al otro lado hay un acantilado… Puede haber límites señalados por un cordón, o puede haber una cerca electrificada A veces somos irracionales con los límites: a veces verás cercas que las colocan en linea recta sobre una superficie irregular, y entonces quedan huecos por abajo… o verás cercas que no se conectan con una pared, que están solas en medio del terreno. Por otro lado, me ha tocado ver carreteras muy peligrosas, que no tienen una barrera para que un auto no caiga al precipicio… ME parece muy buena metáfora con los límites para los niños. Los límites no son lo mismo que los muros. Un muro, una pared, es permanente e inflexible, mientras que los límites de una relación viva siempre están en movimiento. Los límites sirven para delinear, para señalar… los muros son para separar Este tema de los límites que se adaptan es esencial para explorar las necesidades cambiantes de disciplina de los niños. Sin importar la edad, deben ser firmes, pero pueden hacerse flexibles con la edad. Estos límites les dan seguridad tanto a los hijos como a los padres. Si los límites no son claros, los niños pueden cruzar la raya con mucha facilidad, y así empiezan las confusiones, la desorientación y los problemas. Se pueden meter en cosas que les quedan muy grandes para su edad. Un ejemplo son los deportes de alto riesgo; otro muy claro es cuando los y las niñas son expuestos a contenido inapropiado y altamente sexualizado debido a reglas laxas sobre el uso de internet. Es muy preocupante cómo esto ocurre en la dinámica familiar en todas partes, aún cuando los padres están conscientes o reconocen el alto riesgo de los límites poco claros y de no ejercerlos a tiempo. Algo que me encanta de KJP es que él combina la aplicación de límites con el desarrollo del niño. El Alma de la Disciplina se caracteriza por un entendimiento muy claro sobre cómo los límites cambian mientras crecen los niños. No solo eso, sino que hay ocasiones en que por ejemplo, nuestros hijos adolescentes necesitan los límites que aplicábamos cuando tenían 10 o 12 años, y lo hacemos con conocimiento de causa. Otro problema que tenemos, es que por obvias razones, proyectamos sobre nuestros hijos nuestra propia experiencia de la disciplina que recibimos de nuestros padres. Así, si nuestros padres fueron especialmente estrictos, muchos padres prefieren darles libertades a sus hijos. Y los que tuvieron padres más libres, no saben cuándo se deben poner límites. Entonces empezamos a tener problemas con los abuelos, con papás de otros niños, y sobre todo, con sus maestras, culpándolos por el mal comportamiento de nuestros niños. Por eso es tan importante reconocer la diferencia entre instituir un muro o ejercer un límite saludable. Aquí hay que hacer un alto y hablar sobre un tema que a veces desconocemos: cómo nuestro control de impulsos está directamente relacionado con el desarrollo de nuestro diálogo interior. Cuando queremos ponderar una decisión…. Los niños van desarrollando esta capacidad mientras van creciendo. Si entendemos esto, muchas frustraciones y malos entendidos se van a disipar Cuando tu niña de tres años continuamente tira la comida al piso… no lo tomes personal. Ella se puede saber la regla, pero sus impulsos le ganan. Dice la Dra. Jee Joy Coulter, experta neurocientìfica: “Las células neuronales que regulan el diálogo interior también regulan los impulsos motores. Hasta que el niño ha cumplido 4 años y ha desarrollado habilidades lingüísticas, los poderes de lenguaje de esas neuronas no pueden superar sus propios impulsos motores.” Se me hizo super interesante Niños pequeños La clave aquí es darnos cuenta que tu niño o niña menor de 4 años no es que quiera ser deliberadamente desafiante. No se está portando mal a propósito. Lo peligroso más bien, puede ser un padre o una madre que les grita enojados, que los asustan y los dejan en shock y eso sí puede retrasar el desarrollo de su diálogo interior, así que es completamente contraproducente. Lo que puedes hacer es: Hablar como si estuvieras pensando en voz alta, y decir algo así como: “Ay, no… otra vez el arroz en el suelo… ya sabemos que eso no está bien. Esa manita lo dejó caer, así que ahora voy a tomar el plato y lo pondré junto a mi.” En lugar de decirle: Ya te lo he dicho, que no se tira la comida! Ya sabes que es es malo, muy malo! Niños grandes Aunque no se ha desarrollado por completo, el niño mayor ya puede escuchar su voz interna. No significa que siempre haga lo correcto! Pero ya tiene los principios para contemplar sus acciones. Ya pueden socializar conscientemente, y hay que guiarlos para que justamente aprendan a respetar a los demás. Vemos hoy en día tantos casos de bullying, por niños que no han tenido buenos modelos de respeto ni un sistema de límites que puedan ellos internalizar. Si ven a mamá triste, pueden darle un abrazo Igual, si tu hija de 11 años quiere hacer planes para irse a dormir a casa de la vecina el viernes, puedes hablar expresando tus pensamientos: “A ver, quieres irte a dormir a su casa después de la escuela… yo creo que lo mejor va a ser que regreses a casa a terminar la tarea y ya entonces te puedes ir. Así no tendrán las dos el pendiente de la tarea y pueden disfrutar más.” Adolescentes Estas capacidades reales de razonamiento y diálogo interior vienen a florecer en la adolescencia, en edad de la preparatoria. Con el tiempo son capaces de poner orden, de reconocer secuencias, consecuencias, resolver problemas de manera creativa, etc. también van creciendo en objetividad, aunque no parezca… A veces son tan creativos con sus ideas que pueden volverse un poco “barrocos” Un ejemplo que pone KJP en su libro dice algo así como: “A ver, creo que no entendí muy bien lo que estás proponiendo: quieres irte de aventón a esta otra ciudad para recoger las piezas que necesitas para arreglar tu bicicleta, en lugar de esperar a que lleguen por mensajería….? Puedes pensarlo un poco más detenidamente y lo platicamos otra vez en la noche? En todos los casos, se trata de adaptar tu voz y tus palabras a la edad. Pero siguiendo dos corrientes básicas: modelar el comportamiento razonable y darles tiempo para desarrollar su voz reguladora. De aquí surge el modelo de TRES FASES de la disciplina, que van acordes casi casi con el desarrollo dividido en septenios KJP les ha dado nombres como analogía a lo que es nuestro papel: 1. Gobernador Aquí los padres somos la autoridad, y tomamos las decisiones por los niños. No significa que escogemos TODO, hasta el helado que toman, pero sí que no les estaremos preguntando a qué hora quieren dormir o comer, etc. Para muchos esto puede ser una sorpresa. Pero déjenme decirles que los niños que tienen que pensar muchas decisiones, se vuelven indecisos cuando son grandes. Muchos padres dejan en sus niños no solo estas decisiones relativamente pequeñas, como qué van a comer, sino también a qué escuela van a ir. Definitivamente, cuando tienen 4 años no tienen el discernimiento para escoger carrera! Estamos enseñándoles a respetar las reglas, a la autoridad bien amada, a confiar en los límites saludables y relajarse. Estamos en la etapa donde la regla es: “Yo decido” 2. Jardinero En esta etapa, de los 8 a los 12 o 13, escuchamos mucho más su opinión, pero nosotros tenemos la última palabra. Escuchamos sus planes, consideramos sus gustos y preferencias, pero nosotros decidimos. Hay tareas específicas, como aprender a considerar a los demás en lo que hacemos. Es una etapa altamente social y de sentimientos, así que desarrollamos nuestro ojo, nuestro oído, y nosotros decidimos. 3. Guía Después de los 13 - 14 años empieza a surgir poco a poco la dirección que el adolescente quiere seguir en su vida. Procura tener una conversación para conocerla mejor, para descubrir cuáles son sus sueños, la dirección que le quiere dar a su vida. Cuando surge un tema que requiere de tu guía, la mejor manera de acompañarlos es decirles: Veamos qué tanto te acerca o te aleja de tus metas esta decisión. Es una etapa de entablar mucho diálogo, de aprender a ser un buen escucha. Tienen mucho qué decir y luego no quieren hablar.. Es una etapa de polaridades. Pero si tú le ayudas a ver que cada decisión, por pequeña que sea, puede incidir en su destino, aunque parezca que no te escucha, lo puede tomar en cuenta en momentos de decisión: si se ve en una situación en que la presión de los amigos es muy fuerte, tu voz debe guiarla o guiarlo con mayor fuerza. Claro que es todo como una especie de “línea continua” no se trata de que un día de pronto se levantan y ya están listos para recibir tu gúia. Es una transición de jardinero a guìa que a veces te lleva a ser de todo en el mismo día! | EDAD APROXIMADA | NACIMIENTO - 8 | 9 - 13 | 14 - 19 | | :---- | :---- | :---- | :---- | | **¿Qué se desarrolla?** | Voluntad | Sentimiento | Pensamiento | | **Capacidades clave** | Acción | Planeación | Elección | | **Diálogo interno** | Impulso domina al diálogo interno | Impulso y diálogo interno en equilibrio | Diálogo interno domina al impulso | | **Cómo retan a los límites** | “Tú no me mandas” | “No me importan los demás” | “Lo quiero hacer a mi manera” | | **Papel de los padres** | Gobernador | Jardinero | Guía | | **Respuesta de los padres** | “Yo decidiré” | “Te escucho y luego yo decido” | “Decidamos juntos” |