--- type: RES asset_id: RES-MPX-FuerzaVelocidadRendimiento-E04A-v01 version: v01 status: Active owner: Victor Heredia sherpa_owner: AniX ratificador: Victor Heredia (L3+) intellbank: IB-MPX-MasterPlaybooks subbank: IB-MPX-Publications fecha_creacion: 2026-06-19 fecha_ultima_actualizacion: 2026-06-19 proposito: E4A Resumen Narrativo publicable — voz González Badillo. Sinopsis + Resumen Express + 6 ejes temáticos con playbooks de 7 elementos + Sobre el Autor + Recursos + Disclaimer. ejes_count: 6 tags: [RES, linea-A, resumen-narrativo, badillo, ribas-serna, fuerza-velocidad, EFBV, velocity-based-training, playbook, mpx, rebelocity] --- # Fuerza, velocidad y rendimiento físico y deportivo ## Juan José González Badillo · Juan Ribas Serna --- ## Sinopsis Hay un solo objetivo posible para cualquier entrenamiento orientado a mejorar el rendimiento físico: **aumentar la velocidad de ejecución ante la misma carga absoluta**. Todo lo demás —más potencia, más fuerza explosiva, mejor RFD— es consecuencia de esa mejora, nunca su causa ni su objetivo independiente. Esta tesis, formulada por primera vez en 1991 y confirmada durante tres décadas de investigación propia, es la columna vertebral de la obra cumbre de Juan José González Badillo. En 754 páginas y 23 capítulos, el catedrático de la Universidad Pablo de Olavide y su coautor Juan Ribas Serna, fisiólogo de la Universidad de Sevilla, construyen el sistema más riguroso y completo disponible en español para comprender, dosificar, controlar y evaluar el entrenamiento de fuerza. El argumento central no es solo metodológico: es conceptual. Antes de que cualquier entrenador pueda programar bien, necesita saber qué es la fuerza —y qué no es. Necesita entender por qué los porcentajes de RM que programa no reflejan la intensidad relativa real que experimenta el deportista. Y necesita una variable que cierre, por fin, el loop del control: la velocidad de ejecución, el único indicador que informa en tiempo real de la intensidad, el volumen de fatiga y el efecto del entrenamiento con una sola medición. Este libro no es para leer por encima. Es para aprender a pensar el entrenamiento de fuerza desde sus fundamentos. --- ## Resumen Express Existe una creencia muy extendida en el ámbito del entrenamiento deportivo que divide el trabajo en fases de "fuerza", "potencia" y "velocidad", como si fueran capacidades separadas que se desarrollan con métodos distintos. González Badillo dedica buena parte de este libro a desmontar ese edificio conceptual y a proponer algo más sólido en su lugar. El punto de partida es fisiológico: la tensión muscular —determinada por el número de puentes cruzados activos, el tipo de fibra, la sección transversal del músculo y la activación neuronal— es el substrato real de toda capacidad física. Correr, saltar, lanzar, pedalear o nadar son manifestaciones distintas de la misma capacidad subyacente: la fuerza. No existe el "entrenamiento de resistencia" como algo separado del "entrenamiento de fuerza"; solo existe el entrenamiento de fuerza expresado a distintas velocidades y durante distintos tiempos. De esta premisa surge la tesis central: el único objetivo posible del entrenamiento orientado al rendimiento es mejorar la velocidad de ejecución ante la misma carga absoluta. Si un deportista mueve 100 kg a mayor velocidad que hace tres meses, su fuerza máxima aplicada aumentó. Si su fuerza máxima aumentó, su RFD también. Si su RFD aumentó, su potencia también. Estas tres mejoras son inseparables: no puede existir una sin las otras. Por tanto, no tiene sentido programar "un bloque de potencia" como objetivo distinto al de mejorar la fuerza máxima aplicada. El siguiente problema que Badillo resuelve es de medición. Hasta ahora, el entrenamiento de fuerza se ha prescrito con porcentajes de la RM: "trabaja al 75% de tu máximo". Pero ese porcentaje es una aproximación que ignora dos realidades inconvenientes: la RM cambia de un día a otro según el estado del deportista, y si el deportista mejora durante el ciclo, las últimas sesiones se habrán realizado a una intensidad relativa real muy inferior a la programada, sin que nadie lo supiera. Resultado: no es posible aprender sistemáticamente de los resultados porque no se sabe con precisión qué estímulo real los produjo. La velocidad de ejecución resuelve este problema. Badillo demuestra que la velocidad con la que se mueve cada porcentaje de la RM es altamente estable para una misma persona en distintos días, y muy semejante entre personas de distintos niveles. Esto significa que la velocidad es un indicador individualizado, objetivo y disponible en tiempo real de la intensidad relativa real. Si en la sentadilla un sujeto mueve la barra a 0,89 m/s, está trabajando aproximadamente al 60% de su RM —sin necesidad de haberla medido ese día. El segundo aporte del control de velocidad está en el volumen: la pérdida de velocidad dentro de una serie —la diferencia entre la primera y la última repetición— es el indicador más preciso del grado de fatiga inducida. Cortar la serie cuando esa pérdida alcanza el 20% produce un efecto de entrenamiento diferente a cortarla al 35%, y ambos son distintos a llegar al fallo. El entrenador que mide la velocidad tiene, por primera vez, control real sobre el estrés neuromuscular que genera. El conjunto de estas herramientas constituye el Entrenamiento de Fuerza Basado en la Velocidad (EFBV): un sistema que permite prescribir, controlar y evaluar el entrenamiento de fuerza con la misma variable, cerrando el loop de control que durante décadas estuvo abierto. --- ## Resumen Amplio ### Eje 1 · Todo el rendimiento físico tiene un solo motor: la fuerza Para comprender lo que Badillo propone en este libro es necesario aceptar primero una idea que parece radical pero que tiene base empírica sólida: **no existe el entrenamiento de resistencia, ni el de velocidad, ni el de potencia como categorías independientes del entrenamiento de fuerza**. Solo existe el entrenamiento de fuerza, expresado a distintas intensidades, velocidades y duraciones. La demostración es mecanicista: para correr más rápido hay que aplicar más fuerza al suelo en menos tiempo. Para saltar más alto hay que aplicar más fuerza contra el suelo en la fase de impulsión. Para nadar más rápido hay que aplicar más fuerza contra el agua en cada brazada. En todos los casos, el único mecanismo de mejora del rendimiento es el aumento de la fuerza máxima aplicada y de la tasa de desarrollo de esa fuerza (RFD). No hay otro camino. Esta claridad conceptual tiene consecuencias directas sobre la programación. Si el único objetivo es mejorar la velocidad ante la misma carga absoluta, no tiene sentido dividir el año en "fases de fuerza general" seguidas de "fases de potencia" como si fueran objetivos secuenciales e independientes. La mejora de la potencia es la consecuencia necesaria de la mejora de la fuerza máxima, y no puede obtenerse por otra vía. --- #### Playbook · Eje 1: Todo el rendimiento es fuerza **🎯 Objetivo** Reencuadrar el objetivo de todo el entrenamiento de rendimiento en torno a un único indicador: la mejora de la velocidad de ejecución ante la misma carga absoluta. **⚙️ Qué hacer** Eliminar los "objetivos separados" de potencia, velocidad o resistencia del diseño del programa. Reemplazarlos por el único objetivo válido: aumentar la velocidad de ejecución ante cada carga absoluta del deportista. **🔧 Cómo hacerlo** En cada ciclo, define la carga de trabajo por velocidad de referencia (no por % de RM). Evalúa el efecto del ciclo midiendo si la misma carga absoluta se mueve a mayor velocidad al final que al principio. Si la velocidad aumentó, el entrenamiento funcionó —independientemente del etiquetado que tuviera el bloque. **📅 Cuándo aplicarlo** En el diseño de cualquier ciclo de entrenamiento de fuerza, desde el primer día de programación. No es una fase: es el marco de referencia permanente. **📊 Indicador de progreso** Aumento de la velocidad media propulsiva (VMP) con las mismas cargas absolutas en test pre-post ciclo. Si la velocidad con 80 kg en sentadilla pasa de 0,62 m/s a 0,71 m/s, el deportista mejoró, con independencia de cómo se llamara el bloque de entrenamiento. **📌 Mini caso** Un preparador físico trabaja con un defensa de fútbol. Antes usaba un bloque de "fuerza" (cargas altas, pocas reps), otro de "potencia" (cargas medias, mucha velocidad intencional) y otro de "velocidad". Aplica el marco de Badillo: un solo objetivo en todo el ciclo —que el deportista mueva las mismas cargas a mayor velocidad. A los 12 semanas, la velocidad con 80 kg en sentadilla subió un 18%. El tiempo en sprint de 20 m bajó 0,12 segundos. No hubo "fase de velocidad": la velocidad mejoró como consecuencia de la mejora de la fuerza. **⚠️ Error común a evitar** Proponer "mantener la potencia mientras se desarrolla la fuerza" o "desarrollar la fuerza máxima en un bloque y la potencia en el siguiente". Ambas formulaciones son físicamente imposibles: si la fuerza máxima aplicada mejora, la potencia mejora necesariamente. Si no mejora la fuerza, no puede mejorar la potencia. --- ### Eje 2 · El músculo y el estímulo — comprender el sistema antes de programarlo Badillo y Ribas Serna dedican los primeros capítulos del libro a la estructura y función del músculo esquelético con una intención clara: **el entrenador que no entiende el sistema que entrena tomará decisiones que funcionan "a veces" pero no puede explicar por qué ni cuándo fallan**. La fisiología muscular no es ornamento académico en este libro: es el prerequisito cognitivo de toda decisión de programación. El músculo esquelético responde a tres tipos de estrés producidos por el entrenamiento: mecánico (tensión generada por los puentes cruzados), metabólico (acumulación de metabolitos durante el ejercicio) y hormonal (respuesta endocrina al esfuerzo). Cada tipo de estrés produce adaptaciones específicas y distintas, y la combinación de los tres —su magnitud y proporciones relativas— determina qué clase de adaptación obtendrá el deportista de un ciclo dado. La implicación práctica es directa: la carga no es solo el peso en la barra. Es el grado real de exigencia sobre el sistema neuromusculo-esquelético en relación con sus posibilidades actuales —lo que Badillo llama "carácter del esfuerzo". 100 kg para alguien con 1RM de 110 kg genera un estrés neuromuscular completamente diferente al que genera para alguien con 1RM de 160 kg, aunque el peso absoluto sea idéntico. El programa que no controla la intensidad relativa real no controla el estrés real, y por tanto no puede predecir ni reproducir sus efectos. El entrenamiento produce adaptaciones estructurales (hipertrofia, cambios en tipo de fibra, modificaciones del tendón) y neurales (mejora de la activación muscular, reclutamiento, sincronización, potenciación). Ambos tipos están interrelacionados y son interdependientes: pretender "entrenar solo la fuerza neural" o "solo la hipertrofia" con métodos separados es una simplificación que no encuentra respaldo en la evidencia disponible. --- #### Playbook · Eje 2: El músculo y el estímulo **🎯 Objetivo** Pasar de prescribir "pesos y repeticiones" a prescribir "grado de estrés real sobre el sistema neuromuscular", usando la velocidad como proxy objetivo de ese estrés. **⚙️ Qué hacer** Antes de programar, caracterizar el estado actual del deportista: ¿cuál es su RM real hoy? ¿A qué velocidad mueve las cargas que usará en el ciclo? Esos datos son la línea base. El programa se construye sobre ese estado, no sobre promedios de grupo ni sobre porcentajes calculados a partir de un test de hace tres semanas. **🔧 Cómo hacerlo** Realiza un test de velocidad con cargas incrementales antes de cada ciclo (no necesariamente hasta la RM). La relación entre carga y velocidad en sentadilla completa está bien establecida: una velocidad media propulsiva de ~1,30-1,35 m/s corresponde aproximadamente al 40% de la RM; ~0,89 m/s al ~60%; ~0,55-0,60 m/s al ~80%. Con estos datos puedes prescribir intensidades relativas reales sin test de RM. **📅 Cuándo aplicarlo** Al inicio de cada ciclo de entrenamiento y cuando el deportista regrese de un período de descanso, enfermedad o competición intensa. También al detectar que la velocidad con cargas habituales cae por debajo de los valores de referencia del último test —señal de que el estado del sistema cambió. **📊 Indicador de progreso** Desplazamiento de la curva carga-velocidad hacia la derecha: la misma velocidad se alcanza con mayor carga absoluta. O, equivalentemente: la misma carga absoluta se mueve a mayor velocidad. Cualquiera de las dos formulaciones indica mejora de la fuerza máxima aplicada. **📌 Mini caso** Una sprinter de 100 m lleva 8 semanas de pretemporada. Su entrenador mide su curva carga-velocidad en sentadilla al inicio: 60 kg → 1,12 m/s; 80 kg → 0,84 m/s; 100 kg → 0,60 m/s. Al final del ciclo, con las mismas cargas absolutas: 60 kg → 1,21 m/s; 80 kg → 0,94 m/s; 100 kg → 0,70 m/s. Toda la curva se desplazó hacia arriba. No hace falta un test de RM: la mejora es objetiva, cuantificable y comparable entre ciclos. **⚠️ Error común a evitar** Suponer que porque el deportista "se ve más fuerte" o "entrena duro" el estrés fue el adecuado. La adaptación la produce el estrés real sobre el sistema, no el esfuerzo percibido ni el número de sesiones completadas. Sin medición de velocidad, la intensidad relativa real es una suposición. --- ### Eje 3 · El concepto de fuerza — el error que arruina la programación No se puede entrenar bien lo que no se entiende bien. Badillo dedica un capítulo entero al concepto de fuerza —algo que podría parecer redundante en un libro avanzado— porque su diagnóstico es claro: **la mayoría de los errores de programación que él observa en la práctica profesional y en la literatura son errores conceptuales previos, no errores técnicos**. El problema más extendido es la proliferación de "tipos de fuerza" como si fueran capacidades biológicamente independientes: fuerza máxima, fuerza explosiva, fuerza-velocidad, fuerza-resistencia, potencia. Badillo demuestra que estas categorías, tal como se usan habitualmente, son confusas o directamente incorrectas. La "fuerza explosiva" no es una capacidad distinta de la fuerza máxima: es la manifestación de la RFD, que es la producción de fuerza en la unidad de tiempo, y la RFD mejora como consecuencia del aumento de la fuerza máxima aplicada. El caso de la "potencia" es especialmente importante. La potencia es trabajo dividido por tiempo, y por tanto depende tanto de la fuerza como de la velocidad. Si un deportista mejora su velocidad ante la misma carga, su potencia mecánica también mejora necesariamente. Pero el camino es en esa dirección: primero mejora la fuerza máxima aplicada (medida como mayor velocidad ante la misma carga), y como consecuencia mejora la potencia. No al revés. Proponer "entrenar la potencia" como objetivo distinto e independiente de la fuerza máxima es proponer el efecto como si fuera la causa. La otra confusión conceptual que Badillo desmonta sistemáticamente es la idea de que los ejercicios con cargas ligeras a alta velocidad "desarrollan la fuerza explosiva" mientras que los ejercicios con cargas altas a baja velocidad "desarrollan la fuerza máxima", como si fueran adaptaciones separadas que requieren métodos separados. La velocidad de ejecución con cargas ligeras y con cargas pesadas mejoran juntas cuando la fuerza máxima aplicada aumenta; y no pueden mejorarse de forma independiente de manera sostenida. --- #### Playbook · Eje 3: El concepto de fuerza **🎯 Objetivo** Eliminar del vocabulario y del diseño del programa los "tipos de fuerza" que no tienen sustento fisiológico y reemplazarlos por el único concepto operativo válido: fuerza máxima aplicada ante cada carga, expresada como velocidad de ejecución. **⚙️ Qué hacer** Revisar el programa actual e identificar si existe un "bloque de potencia", un "bloque de fuerza explosiva" o una "fase de fuerza-velocidad" con métodos específicos distintos al entrenamiento de fuerza máxima. Si existe, analizar si el objetivo de esa fase puede expresarse como "mejorar la velocidad ante estas cargas específicas". Si la respuesta es sí, la fase no necesita nombre propio: es entrenamiento de fuerza. **🔧 Cómo hacerlo** Usa el marco de tres alternativas de Badillo para el entrenamiento de fuerza: (1) ejercicios no específicos pero útiles (ej. sentadilla) para mejorar la fuerza máxima general; (2) ejercicios similares al gesto de competición con resistencia añadida para fuerza específica; (3) el propio ejercicio de competición. En todos los casos, la intención de aplicar la máxima fuerza posible en cada repetición es el requisito, independientemente de la carga. **📅 Cuándo aplicarlo** Especialmente al diseñar el ciclo anual o al explicar el programa a un deportista o a otro profesional. La claridad conceptual aquí previene semanas o meses de trabajo mal orientado. **📊 Indicador de progreso** Que el entrenador sea capaz de expresar el objetivo de cada sesión en términos de velocidad y carga, sin necesidad de recurrir a etiquetas como "explosivo", "potente" o "balístico". Si no puede formularlo en esos términos, el objetivo no está suficientemente claro. **📌 Mini caso** Un entrenador personal trabaja con un jugador de baloncesto. Le propone "tres semanas de potencia" con saltos con carga y ejercicios balísticos. El jugador no mejora. Se revisa el programa con el marco de Badillo: el problema es que nunca se estableció si la velocidad ante las cargas habituales de entrenamiento mejoró o no. Se reencuadra: el objetivo es que la misma carga absoluta en press de banca y en sentadilla se mueva a mayor velocidad. Se mide. En 6 semanas, la velocidad mejora un 12%. La altura de salto aumenta 3 cm. No hubo "fase de potencia": la potencia mejoró como consecuencia de la mejora de la fuerza. **⚠️ Error común a evitar** Decir que "se puede mejorar la fuerza máxima mientras se mantiene la potencia sin cambios" o que "se puede mejorar la potencia sin mejorar la fuerza máxima". Badillo es explícito: ambas afirmaciones son físicamente imposibles. Si aparecen en una publicación o en un programa, es señal de que el concepto de potencia no se está usando correctamente. --- ### Eje 4 · La velocidad de ejecución — el indicador que lo cambia todo Este es el núcleo del libro y la contribución más operativa del sistema de Badillo. El argumento central de los capítulos 15, 16 y 17 puede resumirse en una sola frase: **la velocidad de ejecución es el único indicador que informa simultáneamente de la intensidad relativa real, el volumen de fatiga inducida y el efecto acumulado del entrenamiento —con una sola medición, en tiempo real, sin interrumpir la sesión**. El primer dato empírico que sostiene este sistema es que **la velocidad de ejecución con cada porcentaje de la RM es altamente estable** para una misma persona en distintos días y muy semejante entre personas de distintos niveles de entrenamiento. Esto no es una aproximación: es un hallazgo reproducible en múltiples estudios del equipo de Badillo y de otros investigadores. Significa que si conocemos la velocidad con la que un sujeto mueve la barra, sabemos —con buena precisión— a qué porcentaje de su RM está trabajando, sin necesidad de haberla medido ese día. El segundo aporte clave está en el control del volumen. La pérdida de velocidad en la serie —la caída porcentual entre la primera y la última repetición de una serie— es el indicador más preciso del grado de fatiga neuromuscular acumulada. Badillo demuestra que entrenar con una pérdida de velocidad del 20% produce adaptaciones distintas (y con menos fatiga residual) que entrenar con una pérdida del 35%, aunque ambos grupos usen la misma carga absoluta y el mismo número de repeticiones. Esto resuelve un problema fundamental: si dos deportistas hacen 4 series de 6 repeticiones al 70% de su RM, el estrés real puede ser completamente distinto porque uno de ellos llegó más cerca de su RM verdadera ese día. Con control de pérdida de velocidad, ambos terminan con el mismo grado de estrés real. El tercer aporte —quizás el más profundo— es epistemológico. Por primera vez, el entrenador puede saber con precisión qué intensidad relativa real produjo los efectos observados. Badillo señala que, hasta la llegada del control de velocidad, "nunca se ha sabido, ni de manera aproximada, cuál ha sido la intensidad relativa real utilizada durante el entrenamiento". Esta afirmación, que puede sonar exagerada, tiene una demostración concreta: si un deportista mejora un 20% su RM durante el ciclo, la última sesión —que estaba programada al 80% de su RM inicial— se realizó en realidad al 67% de su RM real al final del ciclo. Sin medición de velocidad, ese dato es invisible. Y si ese dato es invisible, no es posible aprender sistemáticamente de los resultados. --- #### Playbook · Eje 4: La velocidad como indicador central **🎯 Objetivo** Introducir la medición de la velocidad de ejecución como herramienta de control en tiempo real de la intensidad relativa y el volumen de fatiga en cada sesión. **⚙️ Qué hacer** Equiparse con un encoder lineal o dispositivo de medición de velocidad (ej. Chronojump, PUSH, Vmaxpro u otros validados) y establecer los valores de referencia de velocidad para las cargas habituales del deportista antes de comenzar el ciclo. **🔧 Cómo hacerlo** En cada sesión: (1) mide la velocidad de la primera repetición de cada serie —ese valor indica la intensidad relativa real del día; (2) continúa la serie midiendo cada repetición; (3) detén la serie cuando la velocidad caiga el porcentaje programado respecto a la primera repetición (ej. 20%). No programes el número de repeticiones: deja que la pérdida de velocidad determine cuántas hace el deportista. Así, el estrés real es el mismo para todos aunque el número de repeticiones varíe. **📅 Cuándo aplicarlo** En ejercicios multiarticulares con carga libre donde la velocidad de la barra puede medirse fiablemente: sentadilla completa, press de banca, peso muerto, remo con barra. No es aplicable directamente a ejercicios en máquinas que fijan el patrón de movimiento. **📊 Indicador de progreso** Mejora de la velocidad de la primera repetición con la misma carga absoluta en sesiones sucesivas. Si la velocidad de la primera rep con 80 kg en sentadilla pasa de 0,84 a 0,94 m/s a lo largo del ciclo, el deportista mejoró su fuerza máxima aplicada ante esa carga —sin necesidad de ningún otro test. **📌 Mini caso** Un atleta de medio fondo tiene una sesión de fuerza con sentadilla. El programa dice "4 series × 5 repeticiones al 75%". Sin medición de velocidad, no sabe si ese día su 75% equivale a 0,75 m/s o a 0,62 m/s (porque su estado varía). Con medición: primera rep → 0,71 m/s (está más cargado de lo habitual). El entrenador baja el peso 5 kg. Primera rep → 0,79 m/s (más acorde con el objetivo del día). Detiene cada serie cuando la velocidad cae un 20%. El estrés real es el programado. Al día siguiente, el atleta no llega con fatiga excesiva al entrenamiento específico de carrera. **⚠️ Error común a evitar** Medir la velocidad pero seguir programando el número de repeticiones fijo por serie. Si se programa "6 repeticiones" y se mide la velocidad solo para "ver cómo va", se pierde el beneficio principal del sistema: que la pérdida de velocidad, no un número arbitrario, determine cuándo termina la serie. El número de repeticiones por serie es una consecuencia del control de velocidad, no un input del programa. --- ### Eje 5 · El EFBV — cómo programar y controlar el entrenamiento con velocidad El Entrenamiento de Fuerza Basado en la Velocidad (EFBV) no es una técnica de medición: es un **sistema completo de prescripción, control y programación** que usa la velocidad como referencia central en todos los niveles del proceso. Los capítulos 18, 19 y 20 desarrollan cómo se construye un ciclo de entrenamiento bajo este sistema para distintos deportes y etapas de desarrollo. El punto de partida es la clasificación de los deportes en cinco grupos según sus necesidades de desarrollo de la fuerza (de muy altas —halterofilia, lanzamientos— a bajas —deportes de fondo—). Esta clasificación determina las cargas de referencia, las pérdidas de velocidad en serie y las intensidades relativas que se proponen para cada etapa de la vida deportiva del sujeto. Un ciclo de entrenamiento bajo el EFBV se estructura alrededor de cuatro parámetros, todos expresados en términos de velocidad: la velocidad de referencia de la primera repetición de la serie (que indica la intensidad relativa del día), el umbral de pérdida de velocidad que marca el final de la serie (que controla el volumen de fatiga), el número de series y las recuperaciones. El número de repeticiones por serie es una consecuencia, no una variable programada, porque varía según el estado del deportista ese día. Una implicación importante del sistema es que **la mejor situación para el entrenador y el deportista es que puedan pasar mucho tiempo entrenando con las mismas intensidades relativas mientras que el rendimiento sigue mejorando solo por el aumento de la carga absoluta**. Esto significa que no es necesario —ni deseable— aumentar continuamente la intensidad relativa para progresar. Si con una intensidad relativa moderada la velocidad ante las cargas absolutas sigue mejorando semana a semana, se está en la situación óptima: el mínimo estrés relativo que produce el máximo progreso. El sistema también contempla la situación en que no es posible medir la velocidad. En ese caso, Badillo proporciona las referencias de carácter del esfuerzo (CE) equivalentes: el número de repeticiones realizadas en relación con el máximo posible ante la misma carga. Si ante 80 kg el deportista podría hacer 8 repeticiones máximas y el programa establece un CE de 5 (2), significa que realizará 5 repeticiones dejando 3 en reserva. Es una aproximación menos precisa que la pérdida de velocidad, pero es el mejor sustituto disponible cuando no hay encoder. --- #### Playbook · Eje 5: Programar con el EFBV **🎯 Objetivo** Diseñar un ciclo de entrenamiento completo donde todos los parámetros de carga (intensidad, volumen, fatiga) estén expresados y controlados con velocidad de ejecución, adaptados al deporte y la etapa del deportista. **⚙️ Qué hacer** Clasificar el deporte en uno de los cinco grupos de necesidades de fuerza de Badillo (A-E). Seleccionar la etapa de desarrollo del deportista (1ª a 4ª etapa según la propuesta del libro). Determinar las cargas mínimas y máximas de referencia para el ciclo según la tabla correspondiente. Establecer el umbral de pérdida de velocidad en serie (entre 10% y 35% según el objetivo y el grupo). No programar el número de repeticiones: ese lo determinará la pérdida de velocidad. **🔧 Cómo hacerlo** Estructura cada sesión de fuerza con: velocidad de referencia de la primera repetición (ej. 0,85-1,00 m/s en sentadilla para cargas medias), umbral de pérdida de velocidad (ej. 20% para un objetivo de alta calidad con poca fatiga; 30-35% para mayor volumen e hipertrofia), número de series (3-6 según el grupo y la etapa), recuperación entre series (2-4 minutos). Registra la velocidad de cada sesión para comparar la evolución a lo largo del ciclo. **📅 Cuándo aplicarlo** En la planificación del ciclo anual o mesociclo, especialmente en deportistas que ya tienen un nivel de entrenamiento suficiente como para que la variación de velocidad entre sesiones sea informativa (generalmente a partir del segundo año de entrenamiento sistemático de fuerza). **📊 Indicador de progreso** Que la velocidad de la primera repetición con las mismas cargas absolutas aumente a lo largo del ciclo, o que el mismo umbral de pérdida de velocidad se alcance con cargas absolutas progresivamente mayores. Cualquiera de los dos indica progreso real en la fuerza máxima aplicada. **📌 Mini caso** Un equipo de natación (grupo C en la clasificación de Badillo: necesidades medias de fuerza) inicia un ciclo de 10 semanas en pretemporada. El preparador establece: sentadilla completa, umbral de pérdida de velocidad 20%, velocidades de referencia entre 0,80 y 1,10 m/s (cargas entre 55 y 75% aproximado). En la semana 1, con 70 kg los nadadores hacen entre 5 y 7 repeticiones antes de alcanzar el umbral. En la semana 10, con 80 kg hacen entre 6 y 8 repeticiones antes del umbral —a la misma velocidad inicial. La carga absoluta aumentó. La intensidad relativa se mantuvo estable. El estrés real fue controlado. Resultado: mejor rendimiento en los 100 m sin lesiones de sobrecarga. **⚠️ Error común a evitar** Aumentar la intensidad relativa (el % de la RM) cada semana como si fuera el único camino al progreso. Badillo es explícito: la mejor situación es poder mantenerse con la misma intensidad relativa mientras la carga absoluta sigue aumentando, porque eso significa que la fuerza máxima sigue mejorando con el mínimo estrés relativo. Aumentar la intensidad relativa prematuramente aumenta el riesgo de lesión y de sobreentrenamiento sin una ganancia adicional garantizada. --- ### Eje 6 · Evaluar para decidir — el loop del control se cierra con datos reales El último bloque del libro —evaluación, correlación, regresión, fiabilidad y validez— no es un apéndice estadístico. Es la base epistemológica sin la cual todo el sistema EFBV sería una colección de herramientas sin criterio de validez. Badillo lo enuncia con precisión: **actuar sin datos fiables no es un problema de recursos, es un error metodológico fundamental que invalida cualquier conclusión sobre el efecto del entrenamiento**. La evaluación de la fuerza tiene objetivos múltiples: comprobar la condición física actual del deportista, controlar los cambios producidos por el entrenamiento, definir el perfil de puntos fuertes y débiles, prescribir el estímulo más adecuado y predecir el rendimiento en la competición. En todos estos casos, la variable más informativa es la velocidad ante distintas cargas absolutas —no la RM aislada. El argumento práctico es poderoso: **la RM no necesita medirse para conocer el efecto del entrenamiento**. Es suficiente con medir la velocidad ante las mismas cargas absolutas en los tests pre y post ciclo. Si la velocidad con 80 kg en sentadilla pasó de 0,84 m/s a 0,96 m/s, el deportista mejoró su fuerza máxima —y esa mejora es cuantificable, comparable entre ciclos y no requiere el riesgo ni el estrés de un test de RM. Un dato especialmente útil es la relación entre la carga que puede desplazarse a 1 m/s en sentadilla completa y el rendimiento en carreras de 20 a 50 metros. Badillo presenta datos de correlaciones altas y significativas en una muestra de 16-18 especialistas en carrera (nivel nacional e internacional). Esto significa que midiendo la velocidad con una carga moderada —el valor a 1 m/s equivale aproximadamente al 60% de la RM— se puede obtener información valiosa sobre la condición física del deportista y una estimación del rendimiento en carreras cortas, sin test específicos adicionales y con la frecuencia que se desee. Los capítulos de estadística cierran el libro con un mensaje final: las decisiones del entrenador deben estar respaldadas por mediciones fiables y por el análisis correcto de las relaciones entre variables. La correlación no implica causalidad. Los resultados de los tests solo son válidos si las condiciones de medición son estandarizadas y reproducibles. Y las conclusiones del análisis solo son válidas en la medida en que la medición lo sea. --- #### Playbook · Eje 6: Evaluar con velocidad **🎯 Objetivo** Cerrar el loop del control del entrenamiento: saber con precisión qué efecto produjo el ciclo, con qué estímulo real, para poder tomar mejores decisiones en el ciclo siguiente. **⚙️ Qué hacer** Implementar tests de velocidad con cargas incrementales al inicio y al final de cada ciclo, usando las mismas cargas absolutas en ambos tests. Registrar la velocidad media propulsiva (VMP) con cada carga. Calcular el desplazamiento de la curva carga-velocidad entre test inicial y final. Ese desplazamiento es el indicador de mejora de la fuerza máxima aplicada. **🔧 Cómo hacerlo** Protocolo de test: 4-6 cargas incrementales, comenzando con una carga que produzca una velocidad de ~1,20-1,30 m/s (aproximadamente el 40-45% de la RM estimada). Incrementar hasta una carga que produzca ~0,55-0,60 m/s (aproximadamente el 80-85% de la RM). Realizar 2-3 repeticiones por carga (se toma la mejor). Recuperación de 3-4 minutos entre cargas. Condiciones de medición: mismo encoder, misma hora del día, mismo estado de recuperación, misma instrucción al deportista ("máxima velocidad intencional en cada repetición"). **📅 Cuándo aplicarlo** Al inicio y al final de cada mesociclo (4-8 semanas). También ante cualquier cambio relevante en el estado del deportista (lesión, enfermedad, aumento de carga de entrenamiento específico, competición importante) que pueda haber alterado la curva carga-velocidad. **📊 Indicador de progreso** Incremento del área bajo la curva carga-velocidad (más fuerza en todo el rango de velocidades) o, de forma más sencilla, mayor velocidad con cada carga absoluta común entre el test inicial y el final. Un umbral orientativo: mejoras de ≥0,05 m/s con las cargas habituales indican progreso real y no solo variabilidad de medición. **📌 Mini caso** Un lanzador de jabalina realiza un ciclo de 8 semanas de fuerza en pretemporada. Test inicial en sentadilla: 80 kg → 0,88 m/s; 100 kg → 0,72 m/s; 120 kg → 0,57 m/s. Test final con las mismas cargas: 80 kg → 0,99 m/s; 100 kg → 0,83 m/s; 120 kg → 0,68 m/s. La curva completa se desplazó hacia arriba. No fue necesario un test de RM. No se generó estrés innecesario. El entrenador sabe exactamente qué estímulo real (pérdida de velocidad en serie, velocidades de la primera repetición) produjo esa mejora y puede reproducirlo en el siguiente ciclo. **⚠️ Error común a evitar** Evaluar el efecto del ciclo solo con tests de RM o de rendimiento específico (ej. tiempo de sprint, altura de salto), sin medir la velocidad en el ejercicio de fuerza. Ese enfoque no permite saber qué estímulo de fuerza produjo la mejora ni si el ciclo fue óptimo o podría haberse logrado con menos estrés. Sin datos de velocidad, la evaluación es incompleta y la programación del ciclo siguiente es, en parte, una suposición. --- ## Sobre el Autor ### Juan José González Badillo Catedrático de Teoría y Práctica del Entrenamiento Deportivo en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). Incluido en el top 10 de investigadores españoles en Ciencias del Deporte en 2018 y 2019. Durante más de tres décadas fue entrenador y asesor de selecciones nacionales e individuales de élite, con presencia en numerosos Juegos Olímpicos y Campeonatos del Mundo, comenzando en la especialidad de halterofilia. En 1991, en su libro *Halterofilia*, formuló por primera vez la hipótesis de que la velocidad de ejecución era la variable clave para dosificar y evaluar el entrenamiento de fuerza. La obra que aquí se resume —publicada en 2019— es la confirmación empírica de aquella hipótesis, respaldada por tres décadas de investigación propia y de su equipo. Ha formado a los principales investigadores españoles en Velocity-Based Training: Luis Sánchez Medina, David Rodríguez Rosell, Fernando Pareja Blanco, Ricardo Mora Custodio, entre otros. ### Juan Ribas Serna Catedrático de Fisiología en el Departamento de Fisiología Médica y Biofísica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla. Doctor en Medicina (1980). Especialista en neurofisiología y fisiología del ejercicio, con más de 30 años de experiencia en medicina del deporte. Director Médico del Centro de Alto Rendimiento de remo y piragüismo de la Junta de Andalucía. Ha dirigido múltiples proyectos de I+D financiados y diversas tesis doctorales. Su contribución en esta obra aporta la capa de fisiología del ejercicio, fisiología muscular y neurofisiología que sustenta el sistema metodológico de Badillo. --- ## Recursos — Obra completa de González Badillo Para profundizar en el sistema EFBV y en la obra de Badillo: - **Halterofilia** (1991) — Primera formulación de la hipótesis VBT - **Fundamentos del entrenamiento de la fuerza. Aplicación al Alto Rendimiento Deportivo** (1995) — Base teórica del entrenamiento de fuerza - **Bases de la programación del entrenamiento de fuerza** (2002, con Juan Ribas Serna) — Programación práctica; disponible en 3ª edición - **La velocidad de ejecución como referencia para la programación, control y evaluación del entrenamiento de fuerza** (2017, con Sánchez Medina, Pareja Blanco y Rodríguez Rosell) — Consolidación empírica del VBT - **Cómo programar el entrenamiento de fuerza** — Aplicación práctica del EFBV --- ## Disclaimer Este resumen fue producido con fines educativos por el equipo editorial de Rebelocity Club, siguiendo la metodología Book Factory de EmpowerLabs. No sustituye la lectura del libro original, especialmente en los capítulos de programación (18-20), evaluación (21) y metodología científica (22-23), que contienen tablas, protocolos y análisis estadísticos que no pueden comprimirse sin pérdida de precisión técnica. Todos los derechos sobre el contenido original pertenecen a los autores y a la editorial Librerias Deportivas Esteban Sanz. --- ## Actualización Ficha de Producción ```yaml E4A_resumen_narrativo: fecha: "2026-06-19" tipo_estructura: "Sinopsis + Express + 6 ejes temáticos + playbooks" ejes_count: 6 elementos_por_playbook: 7 formato: ".md" status: completado ```